…” y así, para distraerse, adoptó la costumbre de arrastrarse en todas direcciones por las paredes y el techo. Le gustaba especialmente permanecer colgado del techo; era algo muy distinto a estar tumbado en el suelo; se respiraba con más libertad; un ligero balanceo atravesaba su cuerpo...” (La metamorfosis. F. Kafka)

El proyecto Kokon, reflexiona desde la metáfora artística, sobre los diferentes procesos de transformación a los que el individuo se ve sometido para readaptarse a un entorno en continuo cambio.

El trabajo se plantea formalmente estableciendo un paralelismo con lo que sería un cuadro entomológico; presenta una serie de fotografías que documentan el final del proceso, en el que, 14 participantes de diferentes procedencias se convierten en “crisálidas humanas”. Se utilizan cintas adhesivas variadas para envolver a cada uno de los participantes, quedando sumergidos en una cáscara plástica que representa la pupa o crisálida. Es importante destacar el grado de interactividad del proyecto con cada uno de los modelos y sus respectivas experiencias, atrapados durante el momento del reportaje fotográfico, dentro de una capa plástica, sin movilidad, y casi sin visibilidad al estar prácticamente cubiertos.

Para contextualizar y ampliar información sobre la idea del proyecto, se generan una serie de video-animaciones, donde aparecen estas “crisálidas humanas” en una acción propia del proceso biológico de mutación, donde la crisálida debería dejar paso a una nueva forma.