El proyecto 142-143, que toma el número del edificio donde residía en Berlín durante año y medio, presenta una serie de experimentos audiovisuales realizados en los espacios del propio edificio.

La mayoría de los trabajos están generados mediante secuencia fotográfica en stop motion y editados posteriormente añadiendo pistas de audio. Estas animaciones se proponen como una especie de viaje virtual que recorre las diferentes estancias de un lugar con una potente carga histórica.

Para contextualizar y completar el proyecto, en paralelo se llevan a cabo una serie de estudios arquitectónicos mediante dibujos de mediano y gran formato.